sábado, 17 de marzo de 2012

LUCIÉRNAGAS

1
Mis versos,
enemigos del olvido,
tan hacendosos,
¡cómo le quitan el polvo
a mi alma!

2

Tiene el agua reflejos tranquilos;
suaves, mis pasos…
¿Hacia dónde vuelo?

3

¡Oh, aquellos tiempos
en que el mundo estaba limpio,
y las aguas del río
arrastraban todo lo malo!

4

Bajo el melocotonero,
que trae ya brotes nuevos,
recuerdo sensaciones
que había olvidado.

5

Crepúsculo urbano:
el sol se apaga,
¡se enciende la inteligencia!

6

De oro los pinos,
bajo el sol de la tarde.

7

¡Y aún se bebe,
sediento, el lago
toda la luz

del crepúsculo!

8

Pasada la tormenta,
el cielo se ha inundado
de estrellas.

9

¡De nuevo, el otoño
oculto entre las hojas!


10
Blanco,
el esqueleto del invierno
tiene costillas de abedul.

11

¡Frescas rosas al Buda
llevan hoy todos,
para que sobre ellos
se derrame su gracia!

12

Lo azota el invierno:
¡resiste
y calla, el árbol!

13

Se aprendió el pájaro
las tres notas…
¡y qué bien las repite!

14

Sólo la flor
canta en silencio.

15

¡Ya encendió el ciego
la luz
con sus manos!

16

En la noche,
cual mágica luciérnaga,
fugaz, brilla el poema.
***