miércoles, 23 de noviembre de 2016

EL TEMPLO DE LAS DOS LUNAS

1
CANCIÓN DE ESTÍO

En el estanque
se refleja la tarde.

Inflamado discurso
pronuncia el estío.

Parece la ardiente soflama
de un contrariado político.

Poco a poco,
el mitin se atempera;
las estrellas bailan.


2
AURORA

Todo lo vivo
está en el cielo.


Esconde el mar sagrados
y ancestrales misterios.


Azules mariposas, aleteando,
levantan suaves ondas.


¡Qué vivir tan sencillo…!
Amanece en la tierra.


3
A LA ESPERA

¿Dónde está el bosque
de la eterna noche?
¡Estiro el cuello,
pero no alcanzo a ver
tan lejano reino!
Limpio mis lentes,
mas las verdes hojas
no aparecen.
Desde la montaña
cae una blanca cascada
que rompe el silencio
eterno de los cielos.
Mi corazón anhela
agrestes emociones.
Esperando a que se abra
el misterioso cofre donde brillan
amorosas estrellas, mi alma, enajenada,
se entregó a la dulce pasión
de un extraño y singular abrazo.



4
ERROR

¡Otoño,
edad de oro…!
Hacia el mar
avanza la tarde,
las olas
le cuentan sus secretos.
A la dorada luz, el poeta
da nombre a las cosas;
caminando por estrechas sendas,
adivina la esencia del paisaje
y ve que, en este mundo,
se equivocan los hombres
cuando se creen, ¡ay!, los protagonistas.



5
NOCHE EN EL LAGO

La noche
es un inmenso bosque;
la vida…
¡una fugaz estela!
Arrecia el vendaval, las aguas
del lago se encrespan.
Sueña una pareja de solitarios
cisnes entre albinos rayos.
¿Tiñeron sus plumas
con hervores lunares…?
Suena un profundo gong;
a sus ecos, se calman las ondas.



6
EL TEMPLO

Sé de un templo
secreto, callado.
De sus cúpulas cuelgan
titilantes estrellas.
Tiene aromas
de purpúreas flores.
Lo custodian la amorosa luna,
la furtiva lluvia.
¿No percibes su luz,
no te embriaga su perfume?
Transparente es su puerta,
sugestivo su canto.
En su horizonte,
albores de tormenta, sal
de remotos mares.
¡Oh, purpúreo silencio,
cortinas que se abren!



7
MOMENTO ÍNTIMO

Se vistió el día
de transparente escarcha,
tirita el alba;
saturado está el mundo
de sensaciones mágicas, grita
el paisaje su abracadabra.

La luz
es una herida,
el pájaro
un poema,
los árboles, rapsodas
que tiemblan su condena.

¡Ay, en estas dulces horas,
con sus ardientes labios
me habla la vida
y me invita a danzar
acariciando su desnuda espalda!



8
DANDO A LUZ

Arrodillado el mundo
ante la blanca majestad
del soberbio plenilunio.

¡El mar quiere abrazarla,
pretende enamorarla
con el lúbrico juego
de sus salobres ondas…!

En la inmensidad de la noche,
la luna y el océano se amaron;
de su henchido vientre, nacerán nuevas
y palpitantes estrellas.



9
TIEMPO

Quiere el viento
doblegar al tiempo.
¡Pone toda su rabia
en la batalla!
Con él se alían las olas
del mar, los alocados giros
de la tierra…

Pero el tiempo
no duda.
¡Siempre adelante,
a través de los siete mares,
dejando en la espuma
sus monótonas huellas,
haciendo atrevidas piruetas,
a invencible timón aferrado
sin que sus manos tiemblen…!

Meditando,
caminando hacia un mundo
de inciertos soles, el poeta
intenta iluminar el oscuro túnel
de la vida con la ultramundana luz
de sus efímeros versos.



10
LADRÓN

Quise robarle su luz
a la inocente luna;
vagando entre los pinos,
buscaba el camino
hacia el infinito.
Mi ojos,
perdidos en la oscura noche,
miraban hacia cielo y esperaban
que se cumplieran mis profundos anhelos.
¡Así, así, apasionadamente,
latía el pulso de la vida!
Cual vivas llamas
ardían mis plegarias;
entre suaves cenizas,
una ligera brisa
mecía mis recuerdos.
¡Qué lentamente
pasaban los segundos!
Dentro de mí
diabólicas brumas,
¡y mi pluma atrapada en la sed
de un impuro deseo!


11
GESTACIÓN

En el más absoluto silencio,
un deslumbrante halo
de fértil inspiración.


Desde sagrados espacios,
hasta mi corazón
inquietos versos vienen.


Siempre girando, bulliciosas,
en azarosa rueda, cobra presencia
un enjambre de variopintas palabras


que, susurrando a mis
incrédulos oídos melodiosas,
extrañas canciones,


lloran el efímero presente,
evocan un nostálgico pasado
o siembran en el aire virginales


semillas de inciertas, brumosas,
quién sabe si prometedoras, puede que
inalcanzables, expectativas de futuro.


12
EN LA HORA ÚLTIMA

Mi corazón… ¡desnudo!
Con cálidos suspiros querría vestirlo;
pero, el poema de mi vida
ya lo escribieron versos
de infinita penumbra, rimas
de callados sentimientos, libres estrofas
que proyectan inquietantes sombras…
Soy hijo de la noche y, como ella,
siempre llego en la hora última.
Mis oídos,
al borde del abismo,
sienten el vértigo de una alegre campana
que, con su canto, llena
el horrible vacío
de las desiertas sendas.
Arde un dorado fuego
en el sagrado templo,
escucho el alboroto
de las hojas de otoño.
Las multitudes callan;
ensoñadoras brumas
alimentan mis sueños.
El crepitar del tiempo
diluye mis razones…
¡y vuelvo a ser un hombre
enamorado de la vida!



13
RITUAL

A la tierra
le hice mi ofrenda;
ramas de un viejo árbol
parecen mis brazos;
divina trascendencia,
el sol nace.

¡Compañera,
entra en mi silencioso templo;
deja que el fragoroso mundo
siga su camino, juntos,
al escondido valle volveremos
cuando caiga la tarde…!

Somnoliento está el bosque,
bostezan las tímidas flores,
alimentando los sueños del poeta
despiertan las estrellas…
El viento nunca duerme.



14
TRANSPARENCIA
De madrugada,
sobre el vientre del mar,
para infundirle vida,
dejó caer el sol
su encendida cabellera,
posó la estilizada luna
sus frías manos…
Sorprendida,
¡alzó el cuello la tierra por no perderse
tan portentoso milagro!



15
CONCIERTO 

Junto a la verdinegra charca,
dan su monótona clase
de canto indolentes ranas.
¡Absurda sinfonía
inspirada en el caos…!

Acabada la lección,
proseguirán, al albur
de volubles caprichos, su alocado
y errático viaje anhelando
sumergirse en nuevas aguas
donde entonar sus bucólicas arias
de apasionado amor.

Al calor de frías ondas,
renovados y estridentes trinos
teñirán nuestro espíritu
con inocentes trazos envolviéndonos,
a su romántico croar,
en misteriosos bosques preñados de infantil
e irreverente nostalgia.



16
PRODIGIO

Sentado en fresca sombra,
soñaba el hondo perfume
de agradecidas flores;
escuchaba el leve rumor
de lujuriosas frondas.
¡Nublaban su destino
tan densas nubes…!
Un viejo árbol parecía
ya sin apenas hojas,
implacables vientos
agitaban su alma.
Lejos quedaba aún
la época de las lluvias;
entre los lirios,
danzaban opresores,
violentos torbellinos…
Lentamente, cayó la noche;
brillaban las estrellas,
los árboles soñaban
y, en pródiga demencia,
las entrañas del mundo
-¡divina complacencia!-
compasivas, calmaron
las llagas de sus manos,
la sed de su impaciencia. 



17
PAISAJE

Por las desiertas calles
corretean fríos vientos;
se quiebran los ramajes,
el mundo palidece.
Entre la artera niebla,
ir y venir de faros.
¡Ya se acercan las nieves…!
La tarde
intenta sonreír.


18
HORIZONTE

Sobre fértiles surcos
edifiqué mi vida.
Torrentoso arroyuelo,
irrigando mi almohada,
avivó el pulso de mis sueños.
El sol está cayendo,
acompañan sus pasos
nostálgicas presencias.
A la luz de la tarde,
allá, en el horizonte,
brillan sagrados bronces.
¡La inmensidad del agua,
la fuerza de las rocas,
el beso de los cielos…!
Crepúsculo de un hombre
abrasado en su propio fuego. 


19
APLAUSOS

A la voz de un bolero,
duerme mi herida.

Con el ritmo de un tango,
se enamoró mi corazón.

Suena un viejo pasodoble,
el torero entra a matar…

¡Y cómo aplauden las estrellas
de cine!



20
PAPARAZZI 

La estupidez
amenaza mi entorno.
Desfile de famosos.
¡Mira, mira cómo corren
tras ellos los paparazzi!
Espera, entró un imeil,
el avión sale a las dos…,
¡taxi, taxiii!



21
INOCENCIA

Tras pesada escafandra, un hombre
con cara de samba
pesca verdes tortugas
en las islas Bermudas…
¡No sabe que lo acecha
un enorme tiburón!



22
OTOÑO

Suaves brisas se balancean
entre las soñolientas ramas.

¡Naturaleza!,
¿de dónde tu ternura?
Las hojas del otoño, por
despiadado sol quemadas,
acarician mi ventana
y se han vestido de rojo.

Su espíritu es viajero;
de su eterno cantar
-dorada nostalgia que viene y va-
se nutren mis sueños.

Mi corazón,
arrullado por la incierta noche,
me da sus buenas razones;
al oírlo,
no me siento tan solo.


23
ROMANCE

La luna, enamorada,
juega con el lago;
sus delicadas risas
hacen vibrar toda la tierra.


Una mágica luz ilumina
el oscuro templo de la noche;
allá, en el horizonte,
se oyen entrecortados
y anhelantes suspiros. 


24
ECOS

Sobre la blanca arena
se pierden mis huellas.

Sobre la eternidad del mar,
una infinita soledad.

Por quebrados senderos
mis silencios se alejan.


25
MAR INTERIOR

Congeladas las aguas
de mi alma.


Ponzoñosa la espuma
de mi angustia.


¡Con qué dolor
mi voz habla!


26
GALOPANDO

Galopan mis versos
como salvajes corceles.
Apasionados ecos,
con incesante golpear
de recios cascos,
más raudos que el viento
avanzan al albur
de persuasivos sortilegios…
¡Oh, vanas resonancias!,
¡oh, estériles ensueños!


27
CANTOS DE SIRENAS

¡Poemas decadentes,
decrépitas sirenas...!
Fosforescentes algas,
colgando de polvorientas lámparas,
desde lejanos mundos
dorados sueños me traen...

¡Ríen las horas
y el tiempo,
en su continuo renacer,
abriga, dentro de
su cansado corazón,
un primoroso nido
de sigilosas sierpes!





sábado, 22 de octubre de 2016

LOS CEREZOS DE MIHARU

1
AL VIENTO

Extendida al viento
se curte mi alma.
¡Qué imponentes las voces
sin corpórea presencia!
El ayer, lo seguro;
inestable, el presente;
quimérico, el futuro.


2
OCASO

A mis viejas preguntas,
¿qué me dirá el mañana?
¡Es tan dulce
el sabor del ocaso…!
Me da miedo pensar
que algún día, por la calle,
se me extravíe el alma.

3

TARDE DE OTOÑO

Plácidamente, conversan
el bosque y la lluvia.
¡Todo transcurre
bajo amables cielos…!
Cuando el mundo se quiebra,
nuestros labios se unen.



4
SOMBRAS

A veces nos preceden;
otras, nos siguen:
¡esas sombras!

¿Brillan en las estrellas
nuestros sueños…?

¡Nunca, nunca regresará
lo que se ha ido!

5
LA ESTRELLA

De vez en cuando,
grita la vida y nos recuerda
quién manda.
Fría es la noche,
¡mi hogar arde!
En el oscuro universo
de mi mundo interior,
de tarde en tarde, brilla
una solitaria estrella.

6
CAMINOS

Quería hablaros del tiempo,
¡pero no puedo
porque ya es la hora!

¡Fácil es preguntar,
difícil responder…!
¡Calles vacías, silencio,
interminable noche…!

Con la piel de los jóvenes,
jugueteando,
va trazando la vida zigzagueantes
y misteriosos caminos.

7
HORIZONTE

Vuela el hombre
al compás de su alma.


Yo querría que en mi voz se escuchara
el sagrado eco de la naturaleza.


Gime, callado, el horizonte,
atrapado entre el cielo
y la tierra.


8
DE CERCA

¡Se me fue el tiempo
queriendo, en mi tísico pecho,
albergar el infinito!

¡Sin hacerse palabras,
en lóbrega cárcel se pudrieron
vírgenes pensamientos!

Ahora,
busco el rastro
perdido de mi vida.
Ya sé que, entre la muerte y yo,
no debe haber distancias.



9
SAGRADA LUZ

Quise alcanzar,
bajo la plena luz del día,
los elevados picos
que me alejaban del mundo.

¡Qué fuertemente latía
mi cansado corazón
embriagado
por la divina soledad…!

¡Conocí allí las nieves perpetuas,
el eterno silencio, las oscuras simas…!
Y me incliné ante el naciente sol que,
amorosamente,
iluminó mis densas tinieblas.


10
ENAJENADO

¡Quiero saber quién soy!
¡Dímelo, infinito mar,
tú que siempre eres el mismo!
Después de recorrer
tantos senderos…
¡para volver al mismo sitio!

Sólo un sentido
tiene la vida:
¡adelante, adelante…!

En el silencio absoluto del universo,
¡la airada voz de un estrepitoso planeta…!
Suenan débiles ecos;
pasa, veloz, el tiempo.

¡Locos, locos aquéllos
que nunca te amaron, divina soledad,
ni jamás se tendieron en tu ardiente lecho!



11
CAFÉ

Tan intensa pero,
¡qué breve es, aromado café,
tu negra charla…!
Saboreándote,
mientras ojeo un libro,
me encuentro conmigo mismo.
Le doy caza a mis deseos,
se hacen más vívidos mis recuerdos.
A la orilla del mar,
bajo la cálida luz de la tarde,
persuasivo,
el incansable recitar de azules olas
seduce a mis oídos convenciéndome
de que en el fondo de la blanca taza
que entre mis manos tengo,
hermanados por el sagrado beso del indolente azúcar,
en silencio, reposan sensuales secretos,
dormitan perfumados y ancestrales misterios
tan sólo revelados por mis furtivos sorbos.
Con ellos, mientras se pone el sol,
intento apoderarme, perdóname mi amigo,
de tus ínclitas y generosas fuerzas.



12
MARINA

¡Soplan los vientos de la vida
doblegando los brazos
del bravo timonel…!
A lo lejos, dorados
granos de arena
parecen briznas de oro.
Fresco collar
de plateada espuma
adorna la piel, desnuda,
de la solitaria playa.
¿Despierta el mar
cuando yo sueño…?
Nostalgia es la distancia
que me separa del origen.



13
DECADENCIA

Poco a poco, la vida
derribó mis frágiles murallas.
¡Quise construir un mundo nuevo
con los ladrillos de viejos prejuicios!
Mi alma, como el mar,
no cesa en su rumor.
¡…Y cómo sangran
mis ruinosos proyectos!
Inesperadamente
el mundo, a veces,
me acaricia.
Se tiende el mar, exhausto,
sobre la piel canela de mis playas.



14
MADRE DEL MUNDO

Volví a mi origen,
sin saberlo, para buscar
el tesoro perdido.
Quejarme, ¿para qué…?
Entre la justicia y yo, el insalvable
muro de la burocracia.
¡Zafios, para enriquecerse
destruyen!
¿Dónde una amorosa madre
que salve al mundo…?
Hasta más allá de los tiempos,
a mi corazón un indómito
viento arrastra.



15
CORAZÓN 
Siempre está huyendo
el corazón valiente.
¡Tan extraño se siente
a todos los pueblos…!
Tras las viejas palabras
se escondió una verdad.
¡Guerra, amor, miedo…!
Es la noche un abismo
que nunca sé
si lograré cruzar.
¡Breve, el silencio;
larga, la ausencia…!
En la tranquila noche
danzan furtivas sombras.



16
ELEGÍA

Se abre al tiempo
la flor de mi memoria.
En el momento límite,
rompió a gritar
la farsa del idioma.
Despiadados, los altos picos
se clavan en el cielo;
lloran las nubes.
Todo parece quieto;
las horas vuelan.



17
LA PELÍCULA

Puso el creador
en marcha una película,
no sé muy bien si de
buen o mal gusto.
¡A él, parece que le agrada,
de lo contrario,
la hubiera detenido!
¿Pulsará algún buen día
el botón de pausa,
o de avance rápido…?
Eso sí, espero que nunca,
nunca, contemple la
torpe y caprichosa opción
de… ¡rebobinar!



18
MONUMENTO NATURAL

Lo malo de tener amigos,
¡es que acaban invitándote
a sus nupcias!
¿Qué fue de mi horizonte,
se gastó con el uso?
Trabajé bajo el cielo;
dormí sobre las olas.
¡Invierno, frío, chocolate…!
Sin duda, la lengua
de los vascos debería ser
declarada monumento natural.









 

sábado, 24 de septiembre de 2016

EL SECRETO DE LAS TRES PRIMAVERAS



1
SECRETOS

Bajo la tibia arena,
dos jóvenes entierran
sus más hondos secretos.

Revolotean, en la plaza,
cientos de palomas
grises, como la lluvia.

Crece una flor
en el campo de fútbol.
¿Resistirá el partido? 

2
ESTIVAL 

Paseando por la solitaria orilla
oigo el suave gorjeo de las olas.
¡Cómo ríen mis tobillos
acariciados por las verdes algas!

En la terraza,
la cereza de un helado de vainilla
cayó sobre los torpes dedos de mi pie.

Entre las negras sombras,
su mejillas parecen
dos rosas blancas.
 

3
ESTRELLAS 

¡Ay, juventud, 
huyes con rapidez…! 
Insolente es tu talle. 
De la hierba me llega un olor a pesticidas,
sobre mis hombros caen contaminadas aguas,
 
¿qué puedo esperar de todo ello? 
Noche fría de noviembre. 
Las estrellas, invitando al silencio,  
se llevan el dedo a la boca. 

4
NOCHE CON INCIDENTE

Las luces del muelle
iluminaban las sombras;
todo era calma.

Cruzó por donde siempre,
pero ayer, ¡mal asunto!,
lo atropelló el tranvía.

Sobre el lago, tranquilo,
allá, en medio del bosque,
en aquella oscura noche
dejaba caer sus fríos rayos la luna.

5
LA CARTA

Leer un nuevo libro, oír al viejo Bach,
¿qué más puedo pedir en esta fresca
mañana de suave brisa?

Me asomo a la ventana entreabierta,
mi corazón se alegra al ver
cómo un joven gato retoza.

¡Una carta en mis manos…!
En el sello postal ecologista
dos pájaros vigilan que su nido
no lo destroce el matasellos.

6
DEVENIR

Iba de paso, cuando,
en el rudo engranaje de la vida,
mi alma… ¡quedó atrapada!

¡Fecunda el viento
a la mar,
el sol nace…!

Tiembla la tierra,
lo muerto resucita.

7
CAMPANAS

En otro tiempo,
tan altas,
las campanas,
viéndolo todo,
compartían con nosotros
alegrías y tristezas…

Pero hoy,
rodeadas de tan altos edificios,
las pobres no ven nada,
su repique es monótono,
como loros,
¡hablan lo que les dicen!


8
FUEGOS FATUOS

En el fondo del pozo,
¿veo mi oscuro pasado
o mi negro futuro?

¡Helado
está el aliento
del sombrío bosque…!

Las llamas que en la vida
encendidas dejamos,
toman mágicas formas
en los fuegos fatuos.

9
ARCO IRIS

Vuelvo de vacaciones…
¡anhelando el otoño!

Como un caracol,
con mi mochila a cuestas, asciendo
la escarpada ladera.

¡No busquéis agujeros negros…!
Quien cruce el arco iris
llegará al otro mundo.

10
LA FUENTE

Primeras nieves,
allá, a lo lejos; ¡aquí,
arden mis deseos!

Colérico, el viento de otoño
tira de mis cabellos… Y, bien,
¿cuál es el problema?

Tanto insiste la fuente
en su mensaje que,
al final, ¡nos convence!

11
PLENITUD

Morimos atrapados
en nuestra propia trampa.

Ante el toro de la vida,
no cabe sino huir
siempre hacia adelante.

¡Sí, ya sé, Plenitud,
que te acercaste a mí
siendo yo niño…!
¡Perdóname,
no me esquives ahora
porque entonces no supe
reconocerte!

12
LA RUEDA DE LA VIDA

¡Y morirá aplastado
quien quiera poner antes
fin a su giro…!
Donde empezó a rodar,
sólo ahí se detendrá
la rueda de la vida.

¡Fugaz es,
como el tiempo,
el devenir de mis versos…!

Donde comienza
la agresión acaba
la inteligencia.

13
BUEN PROVECHO

¡Patatas fritas, crujientes,
y un par de huevos fritos
con su yema amarilla…!
Suculento poema.

14
PRIORIDADES

En la cama estoy,
suena don Teléfono.
“¡No te levantes
-me ordena una voz-,
él no es tu jefe,
de un salto…!”

Me relajo, y pienso:
“¡Sube el calor,
la hipoteca sube,
hay que subir también
el aire acondicionado…!
Será dura la cuesta
del estío…”

Aromas de cebada,
desde la Cruz del Campo,
arrastra el viento del oeste.

15
DOS CERVEZAS
 

Desconozco mi origen,
ignoro mi destino,
del presente me hablaron…
¡pero olvidé la explicación!

En la vida,
como en la feria,
una sala de espejos
¡hace tan grande
al hombre más pequeño…!

Sobre mí el cielo,
profundo y eterno.
Junto a mí, una mujer
y, entre ambos, la ensalada
de toda una vida y dos cervezas…,
la mía, “sin”.

16
PRIMAVERA

¡Ya abrieron los capullos,
las ventanas se abrieron,
y las puertas…!
Parece que, en Primavera,
pudiera abrirse toda la tierra.
La flor de los cerezos
está viva… ¡Despierta!

17
POBREZA

Me dicen los políticos
qué hacer. Pero,
¿hacen ellos bien las cosas…?
Entonces,
¿por qué me exigen
ser un buen ciudadano…?
¡Qué fácil es
ponerse un buen sueldo
y arrogarse todos los privilegios…!

Cuando sopla el frío
viento de invierno,
ellos tienen frondosos
bosques donde refugiarse.
Pero al pobre,
al pobre sólo lo defiende su ansiedad
y, a duras penas, se mantiene vivo en
un encrespado océano de salobres lágrimas.

18
CONTRALUZ

Llegó septiembre.
¡Ya está el grillo,
otra vez, de botellona!

Del naranjo al limonero va
y viene mi Andalucía derramando
el agua de sus pozos.

Del duro puño de la oscura niebla,
sólo podrá salvarnos
un milagroso toque de campana.

19 
PRELUDIO 

¡…Y qué rica una taza
de café con leche y una sabrosa
tostada, en la fresca mañana, 
antes de comenzar el trabajo!
Mientras desayuno,  
recorro exóticos paisajes
acompañado, siempre, 
por la misma voz.

¡Sí, atentamente, escucho,
oigo la inconfundible
y dulce canción del eterno

y abstraído convaleciente!

20
MELANCOLÍA

¡Levantar
y empedrar las calles…!
¡Desmontar
y volver a montar tuberías…!
¡Así avanza mi pueblo!

¡Huye la golondrina, mueren las hojas,
imparable, se extiende la nostálgica
bruma de otoño!

21
EL BESO

¡Setas, bellotas, nueces
y, sobre todo, mi tierra
tiene… ¡mucha castaña!

¡…Y cómo abundan
los buhoneros de ideas!

Al beso de las hojas,
monótonas, renacen
mis viejas esperanzas.

22
MARIPOSAS

¡Cayó del cubo el agua,
se apagaron las velas!
Más allá del ladrillo,
¿existe otro horizonte…?


¡Hasta el dormido lago tiembla
cuando rozan sus frías aguas
las agitadas alas, distraídas,
de una inocente mariposa!


23
REBELDÍA

El cielo azul;
esbeltos, los cipreses;
las flores amarillas…
¡No…!
¡No puede ser un fúnebre
cortejo el protagonista!


24
LA HUIDA

Pasó el verano,
¡qué susto!, creí que
duraría eternamente.

¡Huyendo de mi bestia interior,
caí en las fauces
del monstruo de la tribu…!

El bien y el mal son las puertas
que nos cierran el camino
hacia la verdad.


25
TRÁNSITO

Quien quiera ayudarnos a pasar
de la vida a la muerte, debe
conocerlas muy bien a ambas.

La muerte del otro
nos hace más sabios.

Siempre la vida
nos dice la verdad;
por eso es tan molesta.


26
CAMINANDO

No esperes que la vida
te recompense. Sencillamente,
sigue tu camino.

Mercadear con la música
es jugar con el corazón
de los hombres.

¿Nos devolverán,
algún día,
el silencio perdido?



27
CRECIENDO

Ni se puede ni se debe buscar
la independencia. ¡Ya es bastante
difícil ser autónomo!

No está la verdad
en un extremo del universo,
sino en su centro.

Confiesa, sí,
a los demás que sufres…
¡Eso te hará más grande!


28
EN CONSTRUCCIÓN 

Con invisibles cadenas
nos ata la mentira.


¿Construir el futuro?;
primero… ¡constrúyete
a ti mismo!


Quien ama de verdad, tiene razón;
quien, fríamente, razona…
¡siempre yerra!



29
ENTRE LA BRUMA

Seco ya, murió el árbol;
¿por qué un hombre, yermo,
puede vivir tantos años?

Si lo sencillo fue primero,
Dios debe ser tan simple
que excede nuestra comprensión.

¡Ay!, para el amor,
se necesita mucho,
¡pero que mucho!, humor…

¡Oh, indolente sol,
disipa ya esta densa niebla

que, desde hace tanto, tanto tiempo,
con sus húmedos besos mi alma cubre!



30
EVOCACIÓN

Aquel intenso aroma
que, a veces, me envolvía
cuando niño, sí, ahora lo sé,
¡era el olor del paraíso!

¡Curioso! Ahora,
en un estadio de mi vida,
a mi entender, fructífero,
¡siento que todo ha concluido…!

Sabe el laborioso agricultor
lo que debe sembrar
para que nazca el fruto deseado.
Pero, ay, esos fantasmagóricos políticos…
¡tan sólo siembran estériles discursos!

¡Vosotros, callados árboles,
sí que sois inteligentes!
Ante ti, majestuosa
y gigante secuoya me inclino:
¡eres el verdadero rey de la creación!

31
REMANSO

¿En este hermoso día,
qué podría yo decirte, Vida mía,
que no te hayan dicho
antes los otros?


No elogio ni critico
lo que haces, te miro
como algo natural.


¡Cómo le temo a tu marcha,
parlanchina Primavera,
cuando te alejas y me dejas solo,
con tu hermano, el bobo Verano!


32
VIRTUD

Sé solidario,
nunca caritativo.
¡Abjura de tu fe…!
Pero llena la alforja
con una buena dosis
de esperanza.



33
LIBERTAD  

Os quiero mucho
a todos… pero, ¡dejadme
ser yo mismo!
¡Aunque me vuelva loco,
aunque os parezca estúpido…!
Quien de verdad es fuerte,
desde el fango se impulsa.