sábado, 22 de octubre de 2016

LOS CEREZOS DE MIHARU

1
AL VIENTO

Extendida al viento
se curte mi alma.
¡Qué imponentes las voces
sin corpórea presencia!
El ayer, lo seguro;
inestable, el presente;
quimérico, el futuro.


2
OCASO

A mis viejas preguntas,
¿qué me dirá el mañana?
¡Es tan dulce
el sabor del ocaso…!
Me da miedo pensar
que algún día, por la calle,
se me extravíe el alma.

3

TARDE DE OTOÑO

Plácidamente, conversan
el bosque y la lluvia.
¡Todo transcurre
bajo amables cielos…!
Cuando el mundo se quiebra,
nuestros labios se unen.



4
SOMBRAS

A veces nos preceden;
otras, nos siguen:
¡esas sombras!

¿Brillan en las estrellas
nuestros sueños…?

¡Nunca, nunca regresará
lo que se ha ido!

5
LA ESTRELLA

De vez en cuando,
grita la vida y nos recuerda
quién manda.
Fría es la noche,
¡mi hogar arde!
En el oscuro universo
de mi mundo interior,
de tarde en tarde, brilla
una solitaria estrella.

6
CAMINOS

Quería hablaros del tiempo,
¡pero no puedo
porque ya es la hora!

¡Fácil es preguntar,
difícil responder…!
¡Calles vacías, silencio,
interminable noche…!

Con la piel de los jóvenes,
jugueteando,
va trazando la vida zigzagueantes
y misteriosos caminos.

7
HORIZONTE

Vuela el hombre
al compás de su alma.


Yo querría que en mi voz se escuchara
el sagrado eco de la naturaleza.


Gime, callado, el horizonte,
atrapado entre el cielo
y la tierra.


8
DE CERCA

¡Se me fue el tiempo
queriendo, en mi tísico pecho,
albergar el infinito!

¡Sin hacerse palabras,
en lóbrega cárcel se pudrieron
vírgenes pensamientos!

Ahora,
busco el rastro
perdido de mi vida.
Ya sé que, entre la muerte y yo,
no debe haber distancias.



9
SAGRADA LUZ

Quise alcanzar,
bajo la plena luz del día,
los elevados picos
que me alejaban del mundo.

¡Qué fuertemente latía
mi cansado corazón
embriagado
por la divina soledad…!

¡Conocí allí las nieves perpetuas,
el eterno silencio, las oscuras simas…!
Y me incliné ante el naciente sol que,
amorosamente,
iluminó mis densas tinieblas.


10
ENAJENADO

¡Quiero saber quién soy!
¡Dímelo, infinito mar,
tú que siempre eres el mismo!
Después de recorrer
tantos senderos…
¡para volver al mismo sitio!

Sólo un sentido
tiene la vida:
¡adelante, adelante…!

En el silencio absoluto del universo,
¡la airada voz de un estrepitoso planeta…!
Suenan débiles ecos;
pasa, veloz, el tiempo.

¡Locos, locos aquéllos
que nunca te amaron, divina soledad,
ni jamás se tendieron en tu ardiente lecho!



11
CAFÉ

Tan intensa pero,
¡qué breve es, aromado café,
tu negra charla…!
Saboreándote,
mientras ojeo un libro,
me encuentro conmigo mismo.
Le doy caza a mis deseos,
se hacen más vívidos mis recuerdos.
A la orilla del mar,
bajo la cálida luz de la tarde,
persuasivo,
el incansable recitar de azules olas
seduce a mis oídos convenciéndome
de que en el fondo de la blanca taza
que entre mis manos tengo,
hermanados por el sagrado beso del indolente azúcar,
en silencio, reposan sensuales secretos,
dormitan perfumados y ancestrales misterios
tan sólo revelados por mis furtivos sorbos.
Con ellos, mientras se pone el sol,
intento apoderarme, perdóname mi amigo,
de tus ínclitas y generosas fuerzas.



12
MARINA

¡Soplan los vientos de la vida
doblegando los brazos
del bravo timonel…!
A lo lejos, dorados
granos de arena
parecen briznas de oro.
Fresco collar
de plateada espuma
adorna la piel, desnuda,
de la solitaria playa.
¿Despierta el mar
cuando yo sueño…?
Nostalgia es la distancia
que me separa del origen.



13
DECADENCIA

Poco a poco, la vida
derribó mis frágiles murallas.
¡Quise construir un mundo nuevo
con los ladrillos de viejos prejuicios!
Mi alma, como el mar,
no cesa en su rumor.
¡…Y cómo sangran
mis ruinosos proyectos!
Inesperadamente
el mundo, a veces,
me acaricia.
Se tiende el mar, exhausto,
sobre la piel canela de mis playas.



14
MADRE DEL MUNDO

Volví a mi origen,
sin saberlo, para buscar
el tesoro perdido.
Quejarme, ¿para qué…?
Entre la justicia y yo, el insalvable
muro de la burocracia.
¡Zafios, para enriquecerse
destruyen!
¿Dónde una amorosa madre
que salve al mundo…?
Hasta más allá de los tiempos,
a mi corazón un indómito
viento arrastra.



15
CORAZÓN 
Siempre está huyendo
el corazón valiente.
¡Tan extraño se siente
a todos los pueblos…!
Tras las viejas palabras
se escondió una verdad.
¡Guerra, amor, miedo…!
Es la noche un abismo
que nunca sé
si lograré cruzar.
¡Breve, el silencio;
larga, la ausencia…!
En la tranquila noche
danzan furtivas sombras.



16
ELEGÍA

Se abre al tiempo
la flor de mi memoria.
En el momento límite,
rompió a gritar
la farsa del idioma.
Despiadados, los altos picos
se clavan en el cielo;
lloran las nubes.
Todo parece quieto;
las horas vuelan.



17
LA PELÍCULA

Puso el creador
en marcha una película,
no sé muy bien si de
buen o mal gusto.
¡A él, parece que le agrada,
de lo contrario,
la hubiera detenido!
¿Pulsará algún buen día
el botón de pausa,
o de avance rápido…?
Eso sí, espero que nunca,
nunca, contemple la
torpe y caprichosa opción
de… ¡rebobinar!



18
MONUMENTO NATURAL

Lo malo de tener amigos,
¡es que acaban invitándote
a sus nupcias!
¿Qué fue de mi horizonte,
se gastó con el uso?
Trabajé bajo el cielo;
dormí sobre las olas.
¡Invierno, frío, chocolate…!
Sin duda, la lengua
de los vascos debería ser
declarada monumento natural.









 

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